En el kilómetro de salida

……La experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice; donde una puerta se cierra, otra se abre. Dígolo, porque si anoche nos cerró la ventura la puerta de la que buscábamos engañándonos con los batanes, ahora nos abre de par en par otra para otra mejor y más cierta aventura…… (Miguel de Cervantes, El Quijote I 21)

Al comienzo  de una época colmada de miedos y desubicación, para las personas que me acompañaban en mi aciago camino, donde una puerta se cierra otra puerta se abre, se convirtió en un mantra.

Únicamente intentaban estérilmente, insuflar esperanza en mi mente turbada, transformada en un lienzo virginal acompañado de una paleta veteada de colores que desfilaban en una gama de grises. Colores planos, colores fríos, colores oscuros y metálicos con los que dar las primeras pinceladas.

En tiempos previos, me sentía frustrada en una ocupación profesional con la que no me identificada  produciendo en mí un sabor agrio. Transcurrían los días en una oficina ajena, la cual no apreciaba.

Irremediablemente llegó el despido que, fuera de ser una liberación, provocó la apertura de la caja de Pandora.

Tal y como relata la mitología griega, cuando Pandora abrió su tinaja ovalada presa de la curiosidad, los males del mundo escaparon de su interior.

En mí, se liberó una intimidad dañada durante un periodo de tiempo excesivamente duradero, atiborrada de  soledad, falta de autoestima, malas decisiones, carente de objetivos claros y un nutrido inconformismo.

Una mala elección laboral destartaló mi vida. La pérdida de dicha situación despertó intrigas nocivas en mi mente.

Cuando Pandora volvió  a cerrar su tinaja ovalada, en el fondo únicamente Elpis residía en su interior, el espíritu de la esperanza. De aquí, el origen de la expresión: La esperanza es lo último que se pierde.

Quiero pensar que cuando no pierdes la esperanza tras haberte cerrado una puerta, probablemente, otra puerta se abrirá.

Una época complicada siempre tiene su principio pero también tendrá su fin, y desde ese origen a ese destino, el trayecto seguramente será extraño, e incondicionalmente necesario.

Este es mi nuevo viaje. Una andadura impulsada en el kilómetro 48 e inaugurada en el kilómetro 50.

Cristina Regueiro Carpio

Autor:

Resurgiendo de un cambio vital aparatoso, he decidido compartir mi experiencia a través de mis relatos.

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